¿Cómo aplicar el modelo GROW en una conversación?
Para aplicar el modelo GROW, acordá un objetivo claro, explorá la situación actual, considerá alternativas y definí una acción con plazo y seguimiento. Estas etapas ordenan la conversación.
Escuchá las respuestas y retomá una etapa si aparece información que cambia el problema. El objetivo es que la persona pueda elegir un próximo paso que comprenda y esté en condiciones de realizar.
¿Qué significa cada letra del modelo GROW?
G corresponde a Goal, objetivo; R a Reality, realidad; O a Options, opciones; y W a Will o Way Forward, compromiso y próximos pasos.
La estructura conecta lo que se busca con la situación actual, las alternativas y la acción elegida.
Objetivo: ¿qué necesitamos resolver en esta conversación?
Imaginá que un colaborador entrega sus informes fuera de fecha. Antes de proponer soluciones, acordá qué van a trabajar: organizar la próxima entrega y detectar a tiempo un posible atraso. Un objetivo claro permite evaluar el acuerdo.
Podés preguntar: «¿Qué necesitás lograr con la próxima entrega?» y «¿Qué debería quedar resuelto al terminar esta conversación?». Acordá el objetivo con la persona antes de asumir que el atraso tiene una única causa.
Realidad: ¿qué está pasando y qué información falta?
Revisen qué pasó con las últimas entregas, qué tareas se cruzaron y qué recursos estuvieron disponibles. Diferenciá los hechos de tus interpretaciones. Saber cuándo empezó el atraso permite analizar el proceso sin asumir falta de interés.
Preguntá: «¿Qué pasó con los últimos informes?», «¿Qué información recibiste tarde?» y «¿Qué intentaste hasta ahora?». Las respuestas permiten distinguir un problema de organización de una dependencia que todavía falta resolver.
Opciones: ¿qué alternativas podemos considerar?
Exploren distintas maneras de preparar el informe: adelantar un borrador, reorganizar tareas o pedir información antes. Conversá sobre ventajas y obstáculos de cada opción. La alternativa necesita ser viable para quien la aplicará.
Para abrir alternativas: «¿Qué podrías cambiar?», «¿Qué otra opción ves?» y «¿Qué apoyo necesitarías?». Después comparen las posibilidades según el tiempo, los recursos y las decisiones que están a su alcance.
Compromiso: ¿qué se hará y cuándo se revisará?
Acuerden qué acción va a realizar la persona, para cuándo y qué apoyo necesita. Por ejemplo, preparar un borrador el miércoles y avisar si falta información. Definan cuándo lo revisarán para sostener un seguimiento compartido.
Para cerrar: «¿Qué vas a hacer primero?», «¿Para cuándo?» y «Si falta información, ¿cómo vas a avisar?». Confirmá también cuándo revisarán el borrador. Un compromiso necesita una acción y una forma de retomar lo ocurrido.
¿El modelo debe seguirse siempre en el mismo orden?
Podés volver sobre una etapa si aparece un dato importante.
Si descubrís que el plazo depende de otra área, quizá necesites revisar el objetivo o las opciones. Seguir el esquema sin atender esa información dejaría un acuerdo poco realista.
¿Qué errores conviene evitar al usar GROW?
Elegir la solución antes de escuchar, apurar las opciones o terminar sin una acción definida debilita el trabajo.
Revisá si la persona comprende y puede sostener el acuerdo. La estructura sirve cuando ayuda a decidir qué hacer después.
Índice de contenidos
- 1Coaching en liderazgo: qué es y cómo se aplica
- 2¿Para qué sirve el coaching en liderazgo?
- 3¿Qué hace un coach profesional?
- 4Sesiones de coaching en liderazgo en Argentina: cómo son
- 5Sesiones de coaching en liderazgo online: cómo funcionan
- 6¿Cuál es el precio de las sesiones de coaching en liderazgo?
- 7Coaching empresarial para líderes: cómo son las sesiones
- 8¿Qué salida laboral tiene un coach profesional?
- 9¿Qué enseña el libro Coaching de John Whitmore?
- 10¿Qué diferencia hay entre coaching y mentoring?
- 11¿Qué es el liderazgo coach y cómo se aplica?
- 12¿Cómo aplicar el modelo GROW en una conversación?